TLAXCALTECAS EXHIBEN LA INCONGRUENCIA DE LA SENADORA ANA LILIA RIVERA: CALLA ANTE LA VIOLENCIA EN SU ESTADO, PERO SE VUELCA EN LA DEFENSA DE SHEINBAUM
La indignación crece entre mujeres tlaxcaltecas luego de que la senadora Ana Lilia Rivera Rivera saliera públicamente a defender a la presidenta Claudia Sheinbaum, tras el episodio de acoso ocurrido en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
Lo que parecía un mensaje de solidaridad entre mujeres terminó desatando una oleada de críticas por la indiferencia y silencio que la legisladora ha mostrado frente a los casos de violencia que padecen diariamente sus propias paisanas.
En redes sociales, principalmente en Facebook, cientos de internautas denunciaron la doble moral de la senadora, a quien acusan de usar cualquier tema nacional para ganar reflectores, mientras guarda silencio frente a problemáticas graves en Tlaxcala: feminicidios, desapariciones, trata de mujeres, acoso laboral y agresiones contra activistas.
La molestia también explotó porque Rivera omitió cualquier postura tras el asesinato de Carlos Manzo, exalcalde de Uruapan —pese a que el caso cimbró a la región—, y porque, dicen, presume una defensa selectiva que solo se activa cuando conviene políticamente.
“MUCHO DISCURSO, CERO ACCIONES”
Entre los comentarios más fuertes destacan los de mujeres que reclaman que la senadora se ha olvidado de quienes realmente necesitan respaldo.
“Ya no la vemos defendiendo al campo ni a la justicia. Puro discurso, pero nada de hechos”, escribió Cristel N.
“Ojalá en Tlaxcala presione para cerrar carpetas de desapariciones y trata de personas”, señaló Nachito N.
Otros recordaron la figura que Ana Lilia decía ser hace años y la compararon con la versión actual, a la que califican de ambiciosa y distante del pueblo.
“Se olvidó del compromiso con la justicia… cambió la lucha por los elogios y la buena vida”, lamentó Israel N.

“¿Y LAS MUJERES DE TLAXCALA CUÁNDO?”
Las críticas también apuntaron a la ausencia de la senadora frente a casos locales: maestras asesinadas, jóvenes desaparecidas, acoso laboral en instituciones públicas, agresiones en el 8M y la falta de iniciativas para combatir los delitos que afectan a mujeres y niñas.
“Con la maestra asesinada ni una pancartita sacó. ¿Qué pasó con la luchadora social que admirábamos?”, cuestionó una usuaria.
“La lucha no es en una foto posando. En Tlaxcala hay mujeres abusadas, desaparecidas y asesinadas… y usted calla”, reprochó Viktoria N.
Incluso le exigieron que, si realmente aspira a gobernar el estado, empiece por tocar los temas que más duelen:
“Si llegas a Tlaxcala, empieza por desmantelar la trata de mujeres. Nadie se atreve, ojalá tú sí y que no sea solo discurso”, expresó Isabela N.
UN RECLAMO COLECTIVO QUE NO PUEDE IGNORARSE
La publicación de Ana Lilia Rivera —en la que asegura que legisladoras y legisladores “cerraron filas para combatir el acoso y la violencia contra las mujeres”— terminó evidenciando lo contrario: su falta de presencia, postura y acciones ante los problemas que viven diariamente las mujeres tlaxcaltecas.
En redes, lo dijeron claro:
No basta con defender a la presidenta cuando las cámaras están encendidas.
La verdadera lucha está en Tlaxcala, donde las familias siguen esperando justicia por feminicidios, desapariciones, violencia y omisiones institucionales.
La senadora quiso mostrar solidaridad con Sheinbaum.
El pueblo tlaxcalteca le respondió exhibiendo su silencio, sus ausencias y su selectiva indignación.



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