PAKISTÁN BAJO EL AGUA: MÁS DE 170 MUERTOS POR LLUVIAS MONZÓNICAS EN UNA CRISIS QUE NO DA TREGUA

Pakistán enfrenta una grave emergencia climática. En solo 24 horas, al menos 54 personas perdieron la vida por las intensas lluvias monzónicas en la región este del país, particularmente en la provincia de Punjab, una de las más afectadas. Con este nuevo balance, el número total de víctimas mortales asciende a 178 en tan solo tres semanas, desde el pasado 26 de junio, confirmaron autoridades locales.

La magnitud de las precipitaciones ha superado todos los registros recientes. El país ha recibido un 82% más de lluvia en julio de 2025 en comparación con el mismo periodo del año anterior, informó el Departamento Meteorológico de Pakistán. En el caso específico de Punjab, el incremento ha sido del 124% tan solo entre el 1 y el 15 de julio, una cifra que explica el nivel de devastación que enfrentan comunidades enteras.

INUNDACIONES, EVACUACIONES Y ALERTA MÁXIMA

Las lluvias torrenciales han provocado inundaciones repentinas, desbordamiento de ríos y anegamiento de aldeas y zonas urbanas, incluyendo ciudades importantes como Rawalpindi y Lahore. En Jhelum, una de las regiones más afectadas, fue necesaria la evacuación en bote de decenas de personas, ante el rápido ascenso del agua.

El Ejército paquistaní tuvo que intervenir con helicópteros para rescatar a familias atrapadas en los techos de sus casas, como ocurrió en las afueras de Rawalpindi, donde tres personas fueron salvadas de una inundación repentina.

Ante la persistencia del mal tiempo, la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA) emitió una alerta actualizada de emergencia, exhortando a las autoridades locales a mantenerse en máxima alerta y a los ciudadanos, especialmente turistas, a evitar viajar a las zonas afectadas, donde se prevén posibles deslizamientos de tierra y bloqueos carreteros.

UNA CRISIS CON ECOS DEL PASADO

Las autoridades meteorológicas advierten que el panorama podría empeorar en los próximos días, con más lluvias pronosticadas en la capital Islamabad, en la Cachemira administrada por Pakistán y en otras regiones del país.

Especialistas no descartan que el país vuelva a enfrentar fenómenos extremos similares a los de 2022, cuando un tercio del territorio quedó bajo el agua y murieron más de 1,700 personas.

UNA TRAGEDIA QUE EXIGE ATENCIÓN GLOBAL

Pakistán, uno de los países más vulnerables al cambio climático, vuelve a ser escenario de una tragedia climática que deja al descubierto la fragilidad de su infraestructura y la urgencia de acciones de mitigación y prevención.

Mientras tanto, miles de familias han perdido sus hogares, y la nación entera enfrenta una nueva catástrofe que requiere solidaridad internacional, atención humanitaria inmediata y estrategias sostenidas para enfrentar los impactos del clima extremo.

Publicar comentario