VECINOS DE IXTACUIXTLA Y XALOZTOC INTENTAN LINCHAR A PRESUNTOS DELINCUENTES
La noche del sábado 21 y la madrugada del domingo 22 de septiembre dejaron al descubierto el creciente hartazgo social por la inseguridad en Tlaxcala. En dos hechos distintos, habitantes de Ixtacuixtla y Xaloztoc estuvieron a punto de linchar a dos hombres señalados de cometer delitos.
PRIMER CASO: INTENTO DE ROBO EN IXTACUIXTLA
Alrededor de las 20:15 horas, vecinos de San Gabriel Popocatla, en Ixtacuixtla, sorprendieron a un hombre en la azotea de una vivienda ubicada en las calles Nueva y Reforma. El sujeto, presuntamente sorprendido al intentar ingresar al domicilio, fue retenido y golpeado por colonos que exigían justicia inmediata.
En minutos, cerca de 30 personas rodearon al individuo y amenazaron con lincharlo si la autoridad no respondía. Las múltiples llamadas al 911 provocaron la movilización de más de diez patrullas de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y policías municipales, quienes lograron calmar a la multitud y rescatar al presunto ladrón. El hombre fue trasladado a la Fiscalía General de Justicia del Estado para definir su situación legal.
SEGUNDO CASO: DAÑOS A VEHÍCULOS EN XALOZTOC
Horas más tarde, en los primeros minutos del domingo, un hombre aparentemente en estado de ebriedad salió de un bar en la colonia Venustiano Carranza, Xaloztoc, y comenzó a dañar vehículos estacionados. La indignación de los propietarios aumentó debido a la tardanza de más de 30 minutos en la llegada de la policía municipal.
Ante la falta de respuesta, los vecinos golpearon al individuo y amagaron con lincharlo como represalia. Fue necesaria la intervención de elementos municipales y policías de localidades cercanas para rescatar al hombre, quien presentaba múltiples lesiones. Paramédicos lo atendieron en el lugar antes de trasladarlo a la Comisaría Municipal de Xaloztoc, donde quedó bajo resguardo.
Estos hechos reflejan la creciente tensión entre la ciudadanía y la autoridad ante los constantes episodios de inseguridad, donde la justicia por mano propia se vuelve un riesgo latente.



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