TRES MAGISTRADOS, TRES CAMIONETAS DE MÁS DE $820 MIL CADA UNA: EL GASTO MILLONARIO DEL TJA EN TLAXCALA
El tribunal compró tres Honda CR-V Touring por casi 2.5 millones de pesos, aunque ya tenía unidades de años anteriores; una de las nuevas camionetas se vio involucrada en un choque en Apetatitlán.
Tres magistrados, tres camionetas nuevas y una factura que supera los 2.4 millones de pesos. Así se resume la compra realizada por el Tribunal de Justicia Administrativa (TJA) de Tlaxcala el 27 de diciembre de 2024, cuando adquirió tres Honda CR-V Touring CVT para las ponencias que integran el pleno.
Cada unidad costó 820 mil 900 pesos, por lo que el desembolso total ascendió a 2 millones 462 mil 700 pesos. Los vehículos fueron asignados al magistrado presidente, Manuel Vázquez Conchas, y a las magistradas Luz María Vázquez Ávila y Martha Zenteno Ramírez.
La operación genera cuestionamientos porque el inventario del organismo ya incluía vehículos adquiridos en años anteriores. Entre ellos figuran dos camionetas compradas en diciembre de 2023, tres Toyota RAV4 FWD LE incorporadas en agosto de 2020 y un sedán Toyota Yaris adquirido en septiembre de ese año.
Equipamiento de alta gama
Las camionetas adquiridas corresponden a la versión Touring CVT, una de las más equipadas de la Honda CR-V con motorización a gasolina. Su precio se acompaña de características orientadas al confort y la tecnología, como asientos revestidos en piel, techo panorámico, sonido Bose de 12 bocinas, rines de 19 pulgadas, apertura eléctrica de la cajuela y el paquete de asistencias Honda Sensing.
El costo de las unidades contrasta con las políticas de austeridad y contención del gasto público que se han promovido en el estado, por lo que la compra abre el debate sobre la justificación y las prioridades de este tipo de adquisiciones en un órgano encargado de resolver controversias administrativas.
Accidente y dudas pendientes
La camioneta asignada al presidente del TJA, Manuel Vázquez Conchas, estuvo involucrada en un accidente vial el pasado 11 de septiembre en Apetatitlán.
Sin embargo, hasta el momento de la información disponible, no se había precisado si el vehículo continuaba bajo resguardo en un corralón ni se habían detallado públicamente las consecuencias administrativas del percance.
Más allá del accidente, la compra de las tres Honda CR-V pone sobre la mesa preguntas sobre la necesidad de renovar el parque vehicular, el aprovechamiento de las unidades que ya tenía el tribunal y la transparencia en el uso de recursos públicos.
El punto central es cuánto se gastó, qué vehículos ya existían y qué justificación tuvo la adquisición de unidades de este costo.



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